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Festivales

La Sala Naranja viaja a Videotage Hong Kong

23 de junio de 2006

En España, en los últimos años ha habido un gran desarrollo del video y son muchos los museos que incorporan un departamento específico de videoarte en su estructura. Sin embargo, no son demasiadas las galerías que apuesten decididamente por esta disciplina, seguramente porque no se ajusta a sus parámetros mercantiles. Respecto de los artistas, decir que ha habido un incremento considerable de aquellos que se dedican profesionalmente al videoarte. Una situación que si bien prevé una evolución clara y positiva del vídeo como disciplina artística aún son muchos los inconvenientes que perduran y que no le permiten desarrollarse con mayor celeridad. Destaca la desconexión con el espectador porque no hay, en nuestro país, costumbre de visualizar el vídeo, más bien y debido en gran medida al carácter expositivo en el que se incide reiteradamente, ha configurar un tratamiento similar al de la pintura o la escultura. El espectador no está habituado a sentarse y ver los contenidos, tan solo se les ojea. No hay propuestas de visualizado real que lo traten al mismo nivel que un cortometraje y ni mucho menos está integrado en las estructuras de difusión del arte contemporáneo. Son muy pocas las propuestas que aparecen en programas de televisión o en cines.

Otro asunto bien distinto es el nivel de los trabajos en España. Uno de los rasgos fundamentales es su gran diversidad, de apropiación de todos los géneros. Los trabajos son muy prolijos y se ajustan a todas las variantes posibles del medio. Quizás se echa en falta cierto grado de profesionalización o en otras palabras, no hay un dominio claro de la técnica. Los nuevos programas de edición requieren de un conocimiento específico y extenso del medio, lo que no siempre sucede. En este sentido, aún estamos, a mi juicio, en un periodo embrionario. No obstante, cabe resaltar como el vídeo se ha convertido en un soporte capaz de integrar a otras disciplinas como son la performance o el accionismo y no sólo en su aspecto documental, se va más allá, se crea una nueva obra a través de la documentación de otra. Un buen ejemplo de este proceso es la obra de Carlos Llavata , un reconocido performer a nivel internacional que más allá de documentar sus acciones les dota de una capacidad narrativa y una excelente puesta en escena, dando al vídeo la misma fuerza del acto que documenta y lo convierte en obra de arte en si misma. En esta línea, aunque con algunos matices, está el trabajo de Alex Francés. El proceso y los objetivos son distintos, la acción se hace exclusivamente para ser reflejada en el vídeo, no es un acto público que se registra, está previamente estructurada para ser llevada al vídeo. Alex Francés es uno de los más importantes fotógrafos en estos momentos que asiduamente recurre al video arte para expresarse, siempre con el denominador común del cuerpo masculino. Otra línea de trabajo dentro de esta propuesta de la Sala Naranja que pretende ser extensa y que ofrezca un abanico de los principales tipos de videoarte que se hace en este momento es la obra de Teresa Tomás, “la casa por el tejado”. Es la primera incursión del artista en el mundo de la animación, a partir del trabajo de investigación, realizado para su exposición con el mismo nombre, nace este corto como poesía cinematográfica. La transformación del personaje va generando la secuencia de la serie.

Otro punto de vista bien distinto es el del video Dj Juan Rayos . Imagen y sonido forman parte de una escenografía visual perfectamente elaborada donde el ritmo, el conocimiento y sobre todo la referencia, de nuevo, al cuerpo masculino dan como resultado una sugerente y deliciosa poesía visual. Poner de manifiesto que el vídeo está siendo muy utilizado en como apoyo visual en muchas propuestas de Dj en entornos musicales. Pero la muestra no estaría completa sin incluir trabajos con una clara carga conceptual, en vídeos como el de Isabel Caccia “Can Can recorrido”, donde la mujer se rasgas las medias en una secuencia que recrea todo un proceso de liberación o el de “tensión” de Dolores Furió, que a través de analogismos muestra las tensiones personales y sociales. En otros trabajos como el de Jordi Plà esta carga conceptual se transforma en una punzante crítica social. “Luz oscura” de excelente factura técnica trasciende su denuncia ante un hecho cotidiano y con clara referencias hacia situaciones que vivimos, en directo, y que de forma increíble se justifican por gobiernos en apariencia democráticos. Para terminar la propuesta se ha incluido un trabajo con un contenido más cotidiano. “Interferencias” de Enriqueta Rocher . Una obra “site specific” en el sentido que fue creado para un lugar y una exposición en concreto.Donde el peso del espacio público donde todo confluye y se contamina es determinante. A través de tomas de espejos donde se funden los peatones, los vehículos y el mobiliario urbano se manifiesta el transcurso de la vida.

En resumen, una muestra heterogénea que pretende, en la medida de lo posible, dar un punto de vista diverso aunque incapaz de ofrecer todas las orientaciones y posibilidades del videoarte en España.

Txt. Toni Calderón

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