//
you're reading...
Exposiciones Colectivas

Lugares Comunes

Del 16 al 22 de junio de 2006

Coordinación:

Dolores Furió, Jaume Chornet, Natividad Navalón y Lorena R. Mattalia

Participan:

Loli Arcoba, Rafa Barber, Paula Blanco, Mª José Barqueáis, Sandra Cambres, SergioCases, Estefanía Castillo, Pedro Cortina, Rebecca Couto, Esther Derlinchan, Mara Frischherz, Patricia Fuentes, Patricia García, Raquel Gaviria, Pascual Jiménez, María Jiménez, Héctor Granero, Amparo Gris, Alicia Hernández, Mónica Hervás, Pedro Jiménez, Fabricio Lamoncha, Virginia Lorente, Zoila Mateo, Arancha Miró, Julia Monclús, Rosa Monte, Ahinoa Muñoz, Inma Oms, Irene Palacio, Mª Angeles Pérez, Ximo Ramírez, Rafa Reig, Rogelio Rubio, Javi Serrano, Ana Torres, Emilio Vázquez, Lydia Ávila, Vicente Borrachina, Neus Boluda, Clara Bou, Gloria Cazallas, Almudena García, Albert Mar, Paula Gómez, Almudena González, Julio Guijarro, Maria Elisa Mónica Lloret, Alba López, Patricia March, Lorena Martí, Maria Dolores Mateu, Eva Miquel, Sindarta Monleón, Virginia Morant, Katia Morell, Ana Noguera, Leonardo Adrian Paciarotti, Ignacio Palau, Miguel Pelluch, Cristina Pérez, Eduardo Perez, Maria Perez, Héctor Prats, Ana Ribes, Mónica Ríos, Ana Rodríguez, Julia Roig, Salut Sabater, Juan Ramón Sánchez, Marta Soliva, Maria Torralba, Maria Tudela, Vanesa Valero, Maria Rosa Verdú, Carla Monrabal, Antonio Pineda, Nicolau Sanchis, Alberto Martínez, Alejandro Burgos, José Luis Belles, Sergio Brotons, Alvaro Terrones, Alvaro Martínez, Paola Quilez, Mariam Rosales, Andrés Moreno, Irene Martínez, Mario Simón, Ana M. Guiot, Rosa M. Gomar, Irene Ortega, Simeón Gausí, Estefanía Millán, Alba Edo, Marta Flors

Lugares comunes es un proyecto realizado por alumnos del Departamento de Escultura de la Universidad Politécnica de Valencia dentro de la asignatura Escultura I. Es un estudio que pretende recoger aquellas zonas mixtas en donde confluyen espacio público y espacio privado. En el trabajo es considerado el espacio público como espacio de relaciones y son precisamente estas relaciones las que a modo de conclusiones se muestran posteriormente en el espacio expositivo.

Por un lado el análisis de lo privado, del espacio íntimo, de la problemática personal, de inquietudes próximas generan una sucesión de preguntas, una cadena de cuestiones de las que van surgiendo una problemática social, una generalización de la incertidumbre, un territorio en donde se une la privacidad de cada uno de los individuos, convirtiéndose en una denuncia pública, convirtiéndose en un cuestionamiento de la marcha de la sociedad en la que nos hallamos inmersa.

Por otro lado, la reflexión acerca de la relación arte-bien de consumo aparece inevitablemente dentro del contexto en el que se desarrollan los acontecimientos, lo que nos lleva a plantear el espacio público como espacio de consumo. De esta manera el trabajo hace partícipe a los demás de su crítica hacia este espacio de mercancías.

El material de trabajo en este caso ha recorrido desde la problemática de los lugares públicos pasando por la vivienda, cuestionada como lugar cada vez más impersonal, llegando al individuo, al propio cuerpo como ser cada vez más anónimo e incluso sumergiendo en los sentimientos desprovistos de sexo y color, de edad y religión.

Se estudian diferentes conceptos relacionados con el tema: cosificación (cuando en el sistema económico capitalista los sujetos se convierten en objetos). La cosa se hace mercancía. La mercancía se hace marca o se potencia el fetichismo cuando el objeto se convierte sujeto. Se cuestiona realmente si el objeto se impersonaliza, si se potencia la alienación, mientras el sujeto intenta una lucha constante en humanizar, en maquear aquello que toca, aquello que posee.

En esa sociedad la psicología se altera por efecto de los procesos sociales, culturales, políticos, económicos o los procesos de consumo. Es tanta la presión de los individuos en esas sociedades, que pasan del footing al lifting, se crean necesidades falsas. La sociedad de consumo nos enseña a clasificar al sujeto por sus objetos, por su código de barras, por su número o por su ADN.

Lugares comunes es un proyecto de intervención en el espacio público que plantea todas estas cuestiones y recoge su posterior exhibición de la/s experiencia/s en el espacio expositivo de la Sala Naranja de Valencia.

txt_Natividad Navalón

Pre-acto

Adelantándome horas antes a la cita inaugural de la exposición colectiva Lugares comunes , me topé con un gran número de obras, pertenecientes a casi un centenar de alumn@s de la asignatura Escultura I de BB.AA (UPV), que a lo largo de las dos plantas de la Sala Naranja proyectaron sus diferentes visiones _ de forma más acertada o no_ en torno a aquellos espacios mixtos, en donde se haría hincapié sobre su vapuleada titularidad y función pública, que a su vez enmarcaría las múltiples experiencias privadas y personales del ser humano.

Se tratan de obras de autores noveles que bajo la coordinación de sus profesores Natividad Navalón, Dolores Furió, Jaime Chornet y Lorena R. Mattalia, desentrañaron a la luz pública el controvertido estado de la cuestión de estos espacios comunes, que en base de las experiencias cognitivas de esta asignatura a lo largo del curso, se llegaron a fraguar desde discursos narrativos más críticos y sociales, pasando por posturas metafísicas, hasta llegar a la personal experiencia vital. Partiendo de esta factura todavía fresca y a la vez en proceso de construcción, señalo a nivel tipológico cuatro grupos de obras que están conformadas por las piezas escultóricas de mármol, el lenguaje fotográfico, las instalaciones artísticas y por último, el videoarte.

El primer grupo está representado por un predominio de obras escultóricas realizadas en mármol que a su vez son reagrupadas en función de seis temáticas: sentiments geomètrics y dualitat (sala mediana, primera planta), eròtica , síntesis naturals , tràfic d’òrgans objectes de consum y antropomorfisme (sala grande, primera planta). Son obras de un gran parecido estilístico y formal, debido a que a lo largo de estas piezas pequeñas, asentadas en gran parte sobre altos pedestales (retomando el clásico sistema de dignificación de las obras) nos retrotrae a sugestiones orgánicas y a la rememoración de la estatuaria más ancestral de los inicios de la humanidad. Además, existe un cierto interés formal por acentuar las diferentes posibilidades físicas del material, es decir, de contrastar la zona pulida de la zona rugosa, de matizar su claroscuro, etc. En definitiva, menciono su clara intencionalidad didáctica, al tratarse de trabajos de clases supeditados a las diferentes temáticas arriba señaladas, que en muchos casos servirían de meros pretextos iconográficos.

El segundo grupo es mucho más reducido, representado por el registro fotográfico. Dentro del cual mencionaría el trabajo de Ambigüedades , que a partir de la sobreimpresión del doble del mismo personaje, recrearía en mi opinión la idea del binomio de iguales que a partir de sus diferentes búsquedas y encuentros, se va desarrollando todo una imaginería gay que desembocaría en ese beso prisión, como meta y lugar común deseado.

Otro grupo, también reducido son las diferentes instalaciones que abarcaría desde un formato más objetual y escultural hasta llegar al registro intermediático que daría cabida a la fotoinstalación y a la pintura mural. En este grupo cito M2 públicos , donde a partir de la instalación de un retrete, se le proyecta diapositivas sobre lavabos públicos, que a partir de sus diferentes tipologías, formatos, usos y sobre todo usuarios, plantea este ideal de espacio público o lugar en común que iría más allá de su origen funcional, ya que devendría como un punto semánticamente poli funcional.

En el caso del videoarte (ubicado en la segunda planta), citaría como obras propiamente dichas muy pocos ejemplos, debido a que muchos trabajos giran en torno a la dinámica del registro documental de sus intervenciones e instalaciones artísticas realizadas en espacios públicos, como la calle, el ágora de la UPV, etc. En este sentido, destaco el vídeo de H2O, que a partir de un ritmo industrial, es decir, el de la cadena de montaje de las fábricas, inician un proceso de transformación del hielo extraído de los polos para convertirlo en líquido, como una forma de cuestionar nuestro mundo tecnológico con relación al deterioro ambiental y en concreto al agua; bien común para nuestra propia subsistencia y la del propio planeta. En el caso de los vídeos más documentales, muchos de estos trabajos se le dan más importancia a la reacción del público con relación a las obras instaladas, ya que existe una tentativa de distorsionar la idea aburguesada y comercial del espacio público, desprovisto de crítica y de libertad de acción.

En el conjunto de esta exposición colectiva, en mi opinión no puedo resaltar ningún aspecto genuino y novedoso en cuanto al tratamiento formal y conceptual de las obras. No obstante, se agradece que artistas todavía por gestar o principiantes, se les conceda una cobertura expositiva a sus trabajos, con el fin de contribuir a su experiencia expositiva y memoria artística. Y además, se entablaría de un modo iniciático la promoción de las nuevas horneadas de artistas en el marco expositivo.

Felip González Martínez

Anuncios

Comentarios

Los comentarios están cerrados.

Exposiciones

Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: