//
you're reading...
Exposiciones Individuales

Lisa Malone

Tini open spaces

Artista de Belfast. Irlanda del Norte

Del 19 de mayo al 3 de junio de 2006

Con estos trabajos Lisa Malone revela una mirada íntima del mundo, y nos dice algo sobre nuestro lugar en él. En sus aguafuertes, las figuras pequeñas, anónimas (tú y yo) negocian una existencia precaria entre edificios enormes y máquinas terribles. De cuando en cuando las figuras caen y son consumidas; más a menudo, sin embargo, se transforman y vuelan. Alrededor de ellas, incluso de las que están quietas y miran, el mundo siguen cambiando ante sus ojos. Quizás esta sea una visión enajenada, de un mundo que nos aplastará finalmente; o tal vez Malone sugiere que podamos encontrar modos de escalar por los huecos diminutos a un espacio abierto más allá.

In these works Lisa Malone reveals an intimate view of the world, and tells us something about our place in it. In her etchings, small, anonymous figures (you and me) negotiate a precarious existence amongst enormous buildings and terrible machines. Often the figures fall and are consumed; every so often, however, they transform and fly. All around them, even if they just stand still and watch, the world continues to change before their eyes. Perhaps this is an alienating vision, of a world which will crush us all eventually; or maybe Malone is suggesting that we can find ways to clamber through the tiny gaps and into the open space beyond.

Post-escrito

Con Pequeños espacios abiertos , Lisa Malone (Belfast, Norte de Irlanda) nos presentó en la Sala Naranja entre el 26 de mayo y el 3 de junio, su personal percepción de las relaciones humanas y del mundo que las circunscribe, dentro del marco de la post-industrialización tecno-capitalista.

Para ello, la artista se sirvió de diez aguafuertes y de dos instalaciones, como una tentativa de articular un lenguaje crítico que tras su apariencia un tanto naïf, evasiva e imaginativa, nos comunica sobre sensaciones, deseos, preocupaciones o angustias que la artista expresa a través del anonimato de sus personajes, ya que podría reencarnarse en cada uno de nosotros. En este sentido, destaco el poder expresivo de los aguafuertes situados en el lateral derecho de la sala, donde nos relata desde una sensación mágica e inocente, la uniformización y alienación del ser humano, a través de la descripción de máquinas imposibles y estructuras inútiles, que desde su propia inoperancia funcional, sistematiza las estructuras de nuestras sociedades y de nuestras mentes. Las figuras que aparecen son víctimas de este vil mecanicismo que en aras de la productividad industrial y del engaño consumista, generan a su vez nuevos mitos de caverna, con el objetivo de conducirlas ordenadamente a su propia muerte.

En cuanto a los grabados de la parte izquierda, quizás nos describan a modo de secuencias las posibles tensiones que sufren los seres humanos a lo largo de su vida, debido a que en su continuo devenir ha experimentado pérdidas sentimentales, fracasos profesionales y personales, encontronazos inesperados, etc. En todos los aguafuertes, su poder icónico se sustenta en un doble circuito cerrado que nos aludiría al símbolo matemático de más infinito, como una forma de metaforizar a nuestra sociedad postcapitalista, que a través de ella se va repitiendo las mismas constantes que promueven la competencia entre individuos, la lucha por la supervivencia y la anulación de cualquier sentimiento justo, fraterno y solidario. Para finalizar este punto, quiero apuntar que Malone siendo incapaz de representar figuras humanas, esboza sus siluetas o gráficos identificables como una forma de materializar esa búsqueda de sí mismo y con el entorno, que iría más allá de su dimensión espacial o física, es decir, existencial.

Siguiendo el párrafo anterior, Lisa Malone realizó dos instalaciones suspendidas en el aire, conformadas por un lado por una escalera de hierro suspendida que no tenía la pretensión de conducirnos a alguna parte, y por otro lado por unas estructuras metálicas aplanadas, que podrían sugerirnos un tipo de ciudad todavía en proceso de construcción o quizás los propios engranajes internos de la ciudad. Son formas constructivas que en la intersección de los diferentes componentes simularían una tipología de ciudad organizada, de alardeante división del trabajo y sobre todo poblada por personas, tanto en el interior como en la superficie de la estructura, paseando sobre las pasarelas, subiendo en ascensor, accionando el gancho para que se mueva hacia delante, etc.

En mi opinión, considero que en el conjunto de las obras nos situamos ante un cuestionamiento hacia la supuesta perfección de nuestro propio e institucional establishment. Por tanto, es un canto por una humanidad liberada de las cadenas de la alienación y de la opresión del maquinismo, que regula y estructura el concepto y la tipología de nuestro bienestar. En este sentido, quiero extrapolar un tema musical de los Pink Floyd, titulado The wall que más tarde Alan Parker lo llevó al cine con el mismo título, pero desde el formato de un musical. A decir verdad, tanto en el discurso de la artista como en el tema Tha wall , nos hacen hincapié sobre la mentira de los propios cimientos que nos han visto crecer y el grado de sistematización industrial y capitalista que padecemos los humanos, como una nueva forma de servilismo hacia una economía mundial más explotadora y destructiva.

Finalmente, todas sus obras nos hablan de una continua búsqueda de humedad entre la aridez del desierto, de humanidad en la vorágine de un industrialismo salvaje y de lucernario en la irracional oscuridad de las cavernas. Anhela hallarse en espacios menguantes o entre los salientes de los tejados, pero por entonces y ahora tan sólo se lo puede permitir en un mundo habitado por dioses.

txt_Felip González Martínez

Anuncios

Comentarios

Los comentarios están cerrados.

Exposiciones

Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: